Palacio Quemado Crianza
Código 877137

AÑADA
2021
DENOMINACIÓN
Vino de Pago
Ribera del Guadiana
ELABORADO POR
Bodegas Palacio Quemado
VARIEDAD
Tempranillo y Petit Verdot
ENVEJECIMIENTO
9 meses en Barricas de roble americano y francés de segundo uso
GRADO ALCOHÓLICO
14%
Descripción
El Palacio Quemado Crianza es un vino tinto que sintetiza la esencia de la Ribera del Guadiana y la visión enológica de la Bodega Palacio Quemado. Elaborado a partir de variedades autóctonas y foráneas que han encontrado en estas tierras extremeñas un entorno idóneo, este crianza refleja la armonía entre la madurez de la fruta, el carácter del terruño y la sutil intervención de la crianza en barricas de roble.
La vendimia manual y la selección cuidadosa de los racimos garantizan que solo la mejor uva acceda a la bodega, donde se sigue un proceso de vinificación meticuloso. Una fermentación controlada y una maceración ajustada permiten extraer lo más genuino del fruto, dejando que su personalidad se manifieste con claridad. Posteriormente, el vino se somete a una crianza en barrica generalmente roble francés y americano
durante un periodo que oscila en torno a los 12 meses, afinando sus taninos y aportando complejidad aromática. El reposo en botella termina de pulir su equilibrio, redondeando la experiencia sensorial.
El Palacio Quemado Crianza es, en definitiva, un fiel embajador de la filosofía de la bodega: unir la tradición familiar con la investigación y la mínima intervención, para lograr vinos que interpreten con honestidad el paisaje y el clima de Extremadura. Esta cuidada elaboración, sumada al rigor en el campo y la bodega, convierten a este vino en una de las referencias más apreciadas de la Ribera del Guadiana, un tinto capaz de seducir tanto a los amantes de la elegancia clásica como a quienes buscan descubrir el potencial y la diversidad de los grandes viñedos españoles.
Notas de Cata
En copa, el Palacio Quemado Crianza exhibe un color rojo rubí intenso, con reflejos granates que anticipan su elegante madurez.
Al acercar la nariz, se despliega un abanico aromático en el que dominan las frutas rojas maduras como la ciruela, cereza, frambuesa... acompañadas de sutiles matices especiados, ligeras notas balsámicas y un tenue fondo tostado que recuerda a cacao, vainilla y tabaco fresco.
Esta complejidad se matiza con un toque mineral, sello del paisaje extremeño del que proviene.
En boca, el vino es envolvente, con una textura aterciopelada que habla de su crianza serena y bien integrada.
Los taninos, pulidos y sedosos, se combinan con una acidez equilibrada que mantiene la frescura y la vivacidad del conjunto.
El resultado es un tinto que se expresa con cierta opulencia, pero sin perder finura, dejando un posgusto persistente en el que la fruta, las especias y las notas de crianza se suceden armónicamente.
Alérgenos
Contiene Sulfitos




